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Armaduras medievales.

En los viejos tiempos, que todos concuerdan bastante con que estaban bastante podridos, lo que llevabas era una cuestión de vida o muerte: los viejos y roídos ropajes eran lo común, el cuero era raro, pero para el caballero de pie, era una armadura o nada.

Casco de Enrique VIII conocido como el casco de cuernos. Innsbruck, Austria, 1511-14, vía.

La primera aparición de una armadura es un tema de mucho debate. Algunos dicen que la aparición del metal forjado es clave, en cuyo caso la multitud que usa toga hubiera sido la primera. Otros insisten en que incluso la madera utilizada como protección cuenta, en cuyo caso tendrías que ir tan atrás como a los tiempos de guerras con palos y piedras. Pero la mayoría de las personas coinciden en que en esos tiempos difíciles, cuando los hombres eran caballeros y las mujeres eran damiselas en apuros, la armadura estaba en su apogeo.



Otra extraña protección para la cabeza, de Augsburgo, Alemania, 1515, vía .


La variedad de formas y estilos de cascos medievales vale un artículo por derecho propio:


(imágenes via 12)


Armadura o nada 

Las primeras armaduras eran unicamente la diferencia entre la vida o la muerte: placas de metal rudimentarias diseñadas para mantener lanzas y espadas fuera y el caballero dentro de ellas a salvo. Pero a medida que las armas se volvieron más sofisticadas durante esta carrera armamentística de la Edad Media, los herreros tuvieron que mantenerse al día haciendo que sus trajes fueran más fuertes, ligeros y más flexibles hasta que alcanzaran el pináculo tanto de defensa como de ofensiva. (Visita el sitio Age of Armor de William Hurt, donde se puede pedir algunas réplicas de armaduras hechas a mano) 


(imágenes via)


Una de sus brillantes innovaciones fue el perfeccionamiento de la malla ... y, no, no estoy hablando de la variedad "lluvia ni aguanieve". Se rumorea que fue creado por los celtas muchos siglos antes, en un proceso que se abrió paso a través de las edades hasta llegar a manos de los armoristas que, a su vez, elevaron la idea básica a nuevas alturas. La idea es increíblemente intuitiva: en lugar de hacer su armadura de losas de metal resistente y muy protector, ¿por qué no hacerlo de miles y miles y miles de anillos cuidadosamente conectados? Funcionó notablemente bien: tan ligero como resistente, le dio flexibilidad al usuario, a menudo el factor clave entre dejar una batalla a caballo o en un ataúd. Cuando se agregó la armadura de placas a la malla, el resultado fue la clásica y devastadora armadura de la Edad Media. 


(imágenes via)



La carrera armamentística de la Edad Media.


Es difícil imaginarlo ahora, pero durante mucho tiempo un caballero montado fue el arma del terror de la época: galopando a la batalla en caballos de guerra monstruosos, a menudo también bien armados, eran tan terroríficos como indestructibles. Nada podría tocarlos, sin embargo ellos, con espada y lanza, podrían enfrentarse a cualquier cosa y a cualquier persona, excepto tal vez a otro caballero. 


(imágenes via)



Este es un caballero de fantasía (dibujado por el maravilloso ilustrador de Tolkien, John Howe ) evocando tiempos heroicos y victoriosos: 

(art courtesy John Howe)




Aprende la terminología: ¿Bevor? ¿Cuisse? - 






Los gigantes lujosos.


A medida que la batalla se ritualizaba cada vez más, lo que conduce a las justas, que todos conocemos y amamos de las películas, estos gigantes metálicos se convirtieron en tanques menos utilitarios y en más declaraciones de rango y riqueza. Solo los ricos o la nobleza podían permitirse una armadura, pero solo un hombre realmente rico o un Barón, Duque, Príncipe o Rey muy rico podían permitirse un set de lujo. 




Y, finalmente, se volvieron elegantes. Hasta un punto, donde las armaduras comenzaron a parecerse más para asistir a una cena que a un campo de batalla: inmaculado metal labrado, materiales preciosos, crestas y estandartes a menudo extravagantes, inútiles -aunque llamativos- estilos y formas esculpidas, y los reflejos relucientes de metales meticulosamente pulidos .

(images via)

Solo echa un vistazo a la armadura que pertenece a ese portavoz de humildad y moderación, Henry Octavo: no solo era lo último en tecnología para su día, sino que fue diseñada y construida, como lo era la mayoría de las armaduras del día. - a la medida del usuario. Sin embargo, en el caso de Henry, su traje personal parecía ser un acorazado más corpulento que un destructor aerodinámico. ¿Y quién puede olvidar el ... um, digamos, 'bastón real' ? Mirando el conjunto de su armadura, la pregunta es, ¿fue diseñada para proteger o presumir? Pero, para ser honesto, no podemos culpar a Henry por su elección: su armadura nunca fue diseñada para la guerra, principalmente porque el tiempo de la armadura había pasado. 

(images via 1, 2)


Inglaterra anota un punto.


Absolutamente la armadura era la arma de terror de su época. Pero todos los días terminan y, en el caso de la armadura clásica, su final fue casi tan malo como podría: 

1415, norte de Francia: de un lado los franceses; en el otro lado, los ingleses. Aunque los números son un tema de mucho debate, comúnmente se cree que los franceses superaron en número a los ingleses algo así como 10 a 1. Para los ingleses, comandados por Henry (el 5to, antepasado del mencionado 8vo), no lucía nada bien. La probabilidad era que iban a ser, para usar un término militar, "sacrificados". Pero luego sucedió algo que no solo determinó el resultado de la guerra, sino que también cambió Europa para siempre, y también condenó la posición de la armadura como el arma definitiva. 




Los franceses no sabían qué los golpeó. Bueno, en realidad s+i lo supieron, lo que hizo su derrota mucho más horrible: allí estaban, la crema de los soldados franceses, marchando a una victoria aparentemente segura, sus mallas y placas brillando al sol, sus monstruosas armaduras y armas de metal; lo mejor de lo mejor, de lo mejor. 

Entonces las flechas comenzaron a caer disparadas por el arma secreta de Henry: el arco largo inglés (técnicamente galés). En una espeluznante descarga tras otra, los franceses fueron derribados por un enemigo al que ni siquiera podían alcanzar, su preciosa armadura se había vuelto un cojín de alfileres, su ejército clavado al suelo fangoso. 



La ropa hace al hombre, sí. Y durante mucho tiempo, la armadura fue el máximo poder, el principio y el final de todo. Pero los tiempos cambian, y lo único que hicieron falta fueron algunas personas con algunos arcos y flechas para señalarlo. 



Fuente: Dark Roasted Blend con traducción de Google Traductor

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R.I.P. Stephen.




Gran Bretaña siempre produjo talentos que forjaron teorías originales. De Bacon en lucha contra los ídolos, a Newton descubriendo la gravedad y fundando la mecánica.

De Darwin con la evolución de las especies a Bertrand Russell, que salta de la matemática a la lógica y sostiene la batalla lógica de Wittgenstein.

A esa raza de gigantes pertenecía Stephen Hawking, bosque de símbolos y contradicciones. Explorador de conceptos físicos, pero divulgador popular. Estudioso, pero pensador por cuenta propia. Desahuciado a los 21 años, murió con 76. Cuando la miastenia lo dejó sin voz y hasta sin fuerzas para digitar, tullido venció a la adversidad. Y desde su sillón de ruedas, el mundo lo izó como un ejemplo universal de respuesta a la adversidad.

Enjuto y descarnado, fue un modelo de temple y fuerza, que en la cumbre de la abstracción y el desarrollo tecnológico se preguntó ¡¿para qué serviría todo eso si perdiéramos los sentimientos hacia los seres queridos?!

Casi cuatro siglos atrás, Pascal escribió: Al fin de cuentas, ¿qué es el hombre en la naturaleza? Nada respecto al infinito, todo respecto a la nada, un medio entre la nada y el todo. Al no comprender los extremos, situado el hombre entre dos infinitos, resulta tan incapaz de ver la nada de donde proviene como el infinito que lo devora. Hawking, con el espíritu en pie desde unas limitaciones escalofriantes, se aventuró con esos dos infinitos. Y no vaciló en pasar de la solidez maciza de la ciencia dura a la reflexión fertilizada por los datos y la imaginación creadora.

Con su dirección se editó "Los sueños de los que está hecha la materia", que recoge textos básicos de la física cuántica, escritos desde los albores del siglo XX.

Son 1230 páginas para especialistas, pero se puede sortear la aridez de sus fórmulas y leerlas conceptualmente. Desde Max Planck y Einstein a Feynman y Dirac ninguno aparece como el augur de una ciencia rígida. Todos se presentan como gestores que piensan firme, pero modestamente y como a tientas. La física se presenta allí más reflexiva y especulativa que experimental. No solo pesa, mide y calcula: argumenta. Tan así es que uno de los autores —Werner Heisenberg— declara, sin rubor, que entre el acto creador y las pruebas científicas debió anticipar generalizaciones y sortear compromisos imaginativos. Y todos muestran que aprendieron a dialogar consigo mismos, a repensar, a dudar. En otro tono y con otro respaldo, recuerdan al libro científico del futuro que en su Fermentario inventó Carlos Vaz Ferreira en 1915: salpicado de puntos suspensivos, erizado de movimientos del ánimo, enriquecido por las vacilaciones.

El parentesco espiritual viene al caso.

Así como Stephen Hawking ensanchó nuestra visión del Universo, merece que, para despedirlo, nosotros ensanchemos el alma para aquilatarlo y sentirlo cercano y prójimo.

Porque tras rasgar misterios y correr las fronteras del saber, Hawking se va dejando un mundo malherido, amenazado por brutalidades, donde la insensatez-espectáculo se enorgullece por los poderes que detenta y no por la pasión de saber, que ni cultiva ni siembra.

Entonces, al inclinarnos sobre su tumba, es bueno que recordemos que en el Uruguay muchas veces muchos prohombres vivieron la misma sed de luz, vida y grandeza que le dio sello imperecedero al Maestro que se nos fue.


FUENTE: Hasta luego, Hawking
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Fallout 4 intro


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Cómo encontrar archivos pesados en Windows.





Lifehacker nos comparte un excelente tip para encontrar los archivos más pesados en nuestra PC, y así eliminarlos rápidamente, sin necesidad de ninguna aplicación extra.




Basta con abrir Windows Explorer (tecla Win-E) o Inicio / Computadora. Nos vamos a la sección Equipos:





Aquí, donde dice “Buscar Equipo”, escribimos: “tamaño:>500 MB“, donde 500 MB lo podemos reemplazar por lo que sea como espacio mínimo (en el ejemplo de arriba, es “tamaño:>3 GB”

Presionamos Enter, esperamos a ver los resultados, y listo! Como recomendación, cambién el modo de vista a “Detalle” para poder ordenarlos inmediatamente por tamaño.


FUENTE: ArturoGoga.com
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Premio ortográfico.


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Agradecimientos...


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¿Cómo se perdió la fórmula del starlite?

Científicos sostienen que el mundo podría ser más seguro gracias al starlite.

Un invento revolucionario que podría haber hecho al mundo más seguro. Así fue definido el starlite, un material resistente al fuego y las altas temperaturas, cuya fórmula se desconoce.

Fue el británico Maurice Ward, un expeluquero y científico aficionado, quien comenzó a darle forma a la idea a mediados de los 80.

Todo comenzó con un intento fallido de Ward de producir capós plásticos para la firma Citröen.

Las piezas fueron granuladas y estuvieron depositadas en un cesto de basura hasta que en 1985 un avión se incendió en un despegue fallido en Manchester.

El siniestro que se cobró la vida de medio centenar de personas despertó su interés y se propuso crear un material resistente al fuego y a las altas temperaturas.



La prueba del soplete

Ward comenzó a experimentar mezclando y fundiendo aquel material que había quedado como desecho. Ensayó con diferentes fórmulas y fue descartando las que no le convencían hasta quedarse con unas pocas muestras.

Así obtuvo un material que cuando fue probado con un soplete no solo logró resistir una temperatura de 2.500 grados centígrados sino que permanecía frío al tacto.

En 1990, el invento llegó a la televisión. En el programa de la BBC Tomorrow's World, el presentador Peter McCann sometió un huevo recubierto con starlite a la llama de un soplete.

El material no emitió ningún humo tóxico y el huevo no solo no se quemó, sino que se mantuvo aislado del calor y al romperlo se vio que estaba crudo.


El starlite se mantuvo intacto tras haber sido sometido a ataques nucleares.

Otras pruebas más sofisticadas y rigurosas confirmaron las potencialidades del invento.

El Establecimiento de Armamento Atómico de Reino Unido, en la isla de Foulness, recubrió un huevo y lo sometió a una simulación de destellos nucleares, con una temperatura equivalente a 10.000 grados centígrados. Los resultados fueron asombrosos.

Mientras que muchos materiales se vaporizan al superar los 2.000 grados, el starlite se mantenía intacto.


Interés creciente

En 1991, una muestra de este material fue sometida a un ataque atómico en una planta de ensayos nucleares en Nuevo México, Estados Unidos.

Y luego otra prueba realizada en Foulness demostró que el starlite había sido capaz de resistir una fuerza equivalente a 75 Hiroshimas.

Estos resultados despertaron el interés de la NASA y de empresas como British Aeroespace (BAe) y Boeing, entre otras. Ninguna negociación para adquirir la fórmula rindió frutos.

Las crónicas de la época dan cuenta de condiciones extraordinarias impuestas por Ward. Este inventor aficionado estaba abierto a trabar asociaciones, pero quería mantener el 51% de la propiedad.

También exigía que los asociados firmaran un acuerdo en el que se comprometieran a no plagiar la fórmula y a no intentar descubrirla a partir del examen del material y sus componentes.

Ward murió en 2011 sin haber comercializado ni patentado su creación.

En su momento dijo que además de él, un miembro de su familia conocía la fórmula del starlite. La identidad del custodio de su secreto se desconoce y no son pocas las empresas que lo buscan.


FUENTE: BBC Mundo
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Un naufragio PEOR que el del Titanic que el mundo decidió ignorar.





En 1945 ocurrió una tragedia marítima que dejó muchas pérdidas humanas. Un trasatlántico alemán fue torpedeado por un submarino soviético provocando un naufragio incluso peor que el del Titanic.

El transatlántico alemán  Wilhelm Gustloff, fue construido en el astillero Blohm & Voss, el cual sirvió para el Tercer Reich desde 1938, durante la época de la Alemania nazi en tiempos de paz. También sirvió como buque nodriza de submarinos durante la Segunda Guerra Mundial, como buque hospital y transporte de evacuación durante la Operación Aníbal.


Refugiados alemanes en el Puerto de Pillau, 26 de enero de 1945.




El final de esta embarcación fue el 30 de enero de 1945 al ser torpedeado por un submarino soviético S-13, hundiéndose con 9.343 personas que estaban a bordo del trasatlántico, una gran tragedia que el mundo ignoró.

El gran número de víctimas que murieron en el hundimiento lo llevaron a convertirse en la más grande catástrofe marítima de todos los tiempos. Incluso superando a gran escala al Titanic, el cual se hundió con 1,500 personas o el Lusitania que se hundió con 1,119 personas a bordo.

El “Wilhelm Gustloff” fue bautizado así por el líder del partido nazi suizo. Este enorme barco medía 700 pies de longitud y pesaba 25,000 toneladas, tenía una capacidad de carga de 2,000 personas. Durante sus primeros días fue utilizado como crucero de lujo para los trabajadores alemanes del Tercer Reich, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial ya había realizado más de cincuenta travesías.

Cuando Hitler lanzó en 1941 la “Operación Barbarroja” contra la Unión Soviética, los alemanes se habían adentrado en el territorio de la Unión Soviética hasta que Stalin le dio la vuelta, en octubre de 1944 el Ejército Rojo se había librado de los Alemanes de la Unión Soviética y entró en Prusia del este.  Los civiles alemanes de Prusia Oriental temiendo la cercanía del Ejército Rojo, huyeron a los puertos del Báltico y el Wilhelm Gustloff, además de otros barcos, se presionó para que evacuara a millones de alemanes sin importar si eran militares o civiles.

La nave había sobrepasado los límites de carga permitida, llevaba a bordo un total de 10.582 personas, habían retirando los muebles y drenaron el agua de la piscina para poder amontonarse, para su mala suerte solamente lo acompañaba un torpedero ya que de los tres escoltas militares designados, dos se dañaron.

Las personas que estaban a bordo no tenían idea de que un submarino soviético se encontraba siguiendo su rastro, después de unas horas de haber partido, la nave fue golpeada por torpedos rusos desatando el caos y provocando una de las peores tragedias marítimas.


El balance de víctimas fue peor que el del Titanic


La temperatura del agua era de -18ºC y debido al clima frío, algunos barcos salvavidas se congelaron, muchos niños se ahogaron debido a que los chalecos salvavidas eran demasiado grandes para ellos, algunas personas quedaron atrapadas bajo las cubiertas y otras fueron aplastadas en las escaleras.

Muy pocas personas sobrevivieron, aproximadamente 1.252, se estima que murieron alrededor de 9.343 personas, la mitad de ellos niños, seis veces más de los que fallecieron en el Titanic, irónicamente el cumpleaños de Wilhelm Gustloff era el 30 de enero, misma fecha del naufragio de este barco.

Los medios de comunicación no hablaron sobre el tema a pesar de que fue una de las peores catástrofes marítimas, peor que el naufragio del Titanic.

A pesar de la magnitud de esta tragedia, la humanidad lo ignoró completamente. Existen varias teorías al respecto:


  • Gran parte de esta catástrofe implicó a Alemania, además de que esto sucedió durante la Segunda Guerra Mundial y muchas personas no simpatizaban con esta nación, por lo que decidieron mantener un bajo perfil sobre lo sucedido.
  • Tal vez no hubo mucha reacción por esta desgracia debido a que las personas en aquella época habían sido informadas sobre campos de exterminio nazi y el barco llevaba el nombre de un líder nazi, por lo que no ayudó a que las personas sintieran algo por esta tragedia y la vida de sus tripulantes.
  • La mayoría de las personas que estaban a bordo del barco no tenían dinero, ni siquiera un hogar y tal vez es por eso que no acaparó la atención de los medios a diferencia del Titanic donde gran parte de los tripulantes eran personas ricas de clase alta.
  • Algunos recibieron amenazas de las Juventudes Hitlerianas: la noticia del hundimiento no debía saberse, era un golpe demasiado fuerte para la moral del país. Para los soviéticos, torpedear un símbolo del nazismo representaba un triunfo, pero resultaba incómodo admitir que aquellos refugiados huían del Ejército Rojo en vez de celebrar, alborozados, la llegada de sus supuestos salvadores.

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El mayor tesoro de un naufragio



Encontrarlo hubiera sido el sueño dorado de Ruben Collado, que actualmente reside en Colonia y tiene un excelente museo de tesoros, naufragios y piratas.

Collado encontró tesoros de enorme valor histórico, pero en este caso se trata de un barco hundido durante la segunda guerra mundial, en cuyo interior también hay monedas de plata por valor de 600.000 libras esterlinas, unos 2,5 millones de dólares de hoy. Eso transforma a este naufragio en el mayor valor de rescate, independientemente del valor patrimonial que en este caso no es tan relevante. 

¿Quién sino Alberto Moroy nos iba a traer este relato de un viaje a 4.700 metros de profundidad en el Atlántico Norte? 


En la portada un cuadro del genial artista temático Michel Guyot, que sirve de marco para lo que debió ser el hundimiento del SS Gairsoppa. Hoy trataremos de agregarle algo más de información a una noticia que salió en septiembre del 2011. Odissey anuncia la localización del SS Gairsoppa, hundido en el Atlántico Norte con 220 toneladas de plata en su interior, (también se dice que llevaba £600,000 en monedas) a 4.700 metros de profundidad. El barco se hundió después de ser impactado con un torpedo el 17 de febrero de 1941. Sólo se salvó uno de los 85 tripulantes, el segundo oficial, que pudo sobrevivir 13 días en un bote salvavidas.


SS Gairsoppa Barco Hundido por la Segunda Guerra Mundial




Así comienza la historia

NUEVA YORK.- En 1941, un torpedo nazi perforó un barco mercante británico que transportaba una fortuna en plata desde la India hasta Gran Bretaña. El barco formaba parte de un convoy que navegaba hacia Liverpool, pero fue hundido unos 480 kilómetros al sudoeste de Irlanda y desapareció en las profundidades heladas.



Ubicación 49 40 13 N 3 43 38 W

Ahora, un equipo de buzos asegura haber encontrado intacta la cubierta y que su carga de plata, con un valor que superaría los 200 millones de dólares. Su rescate está previsto para la primavera septentrional. Si el equipo tiene éxito, sería un récord histórico en la recuperación de tesoros submarinos: ningún otro alcanzó semejante profundidad. Y demostraría la capacidad cada vez mayor de la tecnología oceánica, según informó Odyssey Marine Exploration, la empresa que encontró el barco y que está trabajando por contrato con el gobierno británico.

El capitán de submarino  Ernest Mengersen/ El submarino que lo Hundió  U-101 (1940)


El torpedo GTA que lo hundió



Todo sobre torpedos alemanes


El barco

El barco era el S.S. Gairsoppa, de la empresa British Indian Steam Navigation Company. En diciembre de 1940, había zarpado de Calcuta cargado con té, hierro y toneladas de plata. En Freetown, Sierra Leona, el buque se unió a un convoy militar hacia las islas británicas y las aguas del Atlántico norte en disputa. El barco mercante de vapor, de 125,5 metros de largo, llevaba a bordo 83 tripulantes y dos artilleros, Los vientos fuertes y el oleaje forzaron al Gairsoppa a reducir la velocidad de navegación. Las condiciones empeoraban y el capitán consideró que el buque carecía de carbón suficiente como para llegar hasta las costas de Liverpool. Entonces, se separó del convoy hacia Galway, en la zona oeste de Irlanda. Fue allí cuando el capitán Ernst Mengersen decidió atacar desde un submarino alemán. Era el 17 de febrero de 1941. Un solo torpedo atravesó el casco del Gairsoppa y explotó. El mástil delantero y la antena colapsaron, lo que hizo que el barco desapareciera de la superficie. El submarino alemán abrió fuego mientras el Gairsoppa se hundía.

El tesoro 

Cuando el buque mercante británico SS Gairsoppa fue hundido por el submarino alemán U-101 en febrero de 1941, llevaba más de 7 millones de onzas de plata entonces un valor de £ 600.000, o 2,5 millones de dólares Hoy en día, ese tesoro, que una operación de salvamento con sede en Florida está tratando de recuperar desde el fondo del Atlántico Norte, está valorado en $ 200 millones.

Así estaba la plata/ Mano robótica sacando los lingotes

La profundidad

A pesar de la profundidad, los funcionarios de Odyssey dicen que están seguros de la total recuperación de la plata será posible.”Teniendo en cuenta la orientación y las condiciones del naufragio, estamos muy seguros de que nuestra operación de rescate planeada será muy adecuado para la recuperación de esta carga de plata”, dijo el director del proyecto Odyssey altos Andrew Craig en una declaración. La recuperación se espera que comience la próxima primavera. El gobierno británico otorgó un contrato de salvamento Odyssey exclusiva para la carga, y en la Odisea acuerdo retener el 80 por ciento de la plata en lingotes rescatados de los restos del naufragio, según Agence France-Presse .El barco está sentado en posición vertical, con la mantiene abierta y de fácil acceso, el director ejecutivo de Odyssey, Greg Stemm, dijo. “Esto nos debería permitir descargar mercancías a través de las escotillas, como sucedería con un barco flotando junto a una terminal de carga.”


Inodoro en el puente del Gairsoppa / Escalera a proa


El Barco Odyssey Explorer  y su robot



El barco en el fondo del mar:



Odyssey Marine Exploration Inc. 



La noticia reciente:

La plata / Posición actual  29/12/2012, 42  millas náuticas (NM)  al Sur de Plymouth




Miami-Fort Lauderdale • La empresa de exploración submarina Odyssey ha extraído ya casi una cuarta parte del mayor tesoro de metales preciosos jamás rescatado del fondo marino, una hazaña que sin duda le ayudará a reducir sus pérdidas, que en el segundo trimestre se dispararon hasta rondar los 15 millones de dólares.

La compañía estadounidense, una de las pioneras en el mundo de la exploración de aguas profundas, anunció hoy que hasta el momento ha recuperado unas 48 toneladas de lingotes de plata que se encontraban en un pecio descubierto a la impresionante profundidad de 4.700 metros bajo el nivel del mar.

En la II Guerra Mundial las autoridades británicas aseguraron la plata que era de propiedad privada, así que cuando ésta se hundió, se indemnizó a los propietarios y el Gobierno pasó a ser el dueño, lo que elimina el riesgo de que algún particular la reclame, tal y como ocurrió también con parte del tesoro extraído del barco español “Nuestra Señora de las Mercedes”

Continua la noticia


Fuente: El País Viajes
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El descubrimiento de América el 12 de octubre de 1492

Justo en la noche del 11 al 12 de octubre de 1492 se dio el grito de "¡Tierra!", y la historia de Europa y de América cambió de manera irreversible.


Colón en la corte de Fernando el Católico

Xilografía según un óleo de Wenzel Von Brozik. Siglo XIX. Gracias a su seguridad en sí mismo y su entusiasmo visionario, Colón persuadió a los Reyes Católicos de aceptar su proyecto, aunque nada habría logrado sin el apoyo decidido de varios personajes clave de la corte castellana. En la negociación final, Colón exigió que se le concediera el título hereditario de Almirante del Mar Océano, el cargo de virrey y gobernador y el diez por ciento de las ganancias del descubrimiento. Cuando los consejeros de Isabel consideraron que eran condiciones desorbitadas, Colón partió airado a Córdoba, pero la reina lo volvió a llamar y el 17 de abril de 1492 se firmaron las capitulaciones.





El Tratado Colombino 

Las Capitulaciones de Santa Fe fueron pactadas y firmadas por fray Juan Pérez, representante de Colón, y Juan de Coloma, secretario de Fernando el Católico. Se trató de un documento suscrito por sus majestades el 17 de abril de 1492 en la localidad de Santa Fe, a las afueras de Granada, y que recoge los acuerdos alcanzados con Cristóbal Colón relativos a la expedición que se planeaba hacia el desconocido occidente.


La ruta hacia el nuevo mundo 

Carta náutica atribuida a Cristóbal Colón





Desembarco de Colón de Dióscoro Puebla 


Primer desembarco de Cristóbal Colón en América, óleo de 1862 de Dióscoro Teófilo Puebla (1831-1901), en el Ayuntamiento de La Coruña.




La Española, 1493 


Bosquejo de la costa noroeste de la isla Española (actual Haití), posiblemente realizado por Cristóbal Colón o alguno de sus tripulantes hacia el final de su primer viaje a las Indias, en enero de 1493.




Cristóbal Colón 


Azulejos en la plaza de España, en Sevilla, con la imagen de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los Reyes Católicos, en el momento en que reciben a Cristóbal Colón tras su viaje a las Indias.



Los Reyes Católicos reciben a Cristóbal Colón 


En abril de 1493 Cristóbal Colón fue recibido por los Reyes Católicos en Barcelona. No se sabe con certeza el día en que el almirante entró en la ciudad, aunque probablemente fue a finales de abril. Tampoco se sabe el lugar exacto en el que fue recibido; pudo ser en el Salón del Tinell, en el centro de Barcelona, o en el monasterio de San Jerónimo de la Murtra, en Badalona; puede incluso que visitara ambos lugares.




Los Reyes reciben a Colón en Barcelona 


Un cronista explica que, a la llegada de Colón a Barcelona a mediados de abril de 1493, «los Reyes Católicos le esperaban públicamente, con toda la majestad y grandeza, en un riquísimo trono bajo un dosel de brocado de oro, y cuando fue a besarles las manos se levantaron como si fuera un su lado». Así recrea la escena este óleo de Francisco García Ibáñez (Museo del Ejército, Madrid). Sin embargo, los diarios de la ciudad no registran una recepción pública. Parece que el encuentro se produjo en alguna sala de palacio, repleta, eso sí, de curiosos y admiradores.




Los Reyes Católicos y Cristóbal Colón 


Estatuas de los Reyes Católicos y Cristóbal Colón en el Alcázar de los Reyes Cristianos, en Córdoba.




Cristóbal Colón 


Retrato de Cristóbal Colón conservado en la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América. Copia del siglo XIX a partir de un grabado de Aliprando Caprioli.




Colón al final de su vida. 


Óleo por Claude Jacquand. 1870. Museo de Le Havre. El navegante y explorador murió en Valladolid, España, el 20 de Mayo de 1506, a los 55 años de edad, a consecuencia de un ataque cardíaco.





Santo Domingo, República Dominicana 


Estatua de Cristóbal Colón en Santo Domingo, en la República Dominicana.




El que había de ser uno de los viajes más trascendentales de la historia empezó a tomar forma el 22 de mayo de 1492, cuando llegó al puesto de Palos de la Frontera, en Huelva, una carta de los Reyes Católicos en la que se le ordenaba a la municipalidad contribuir con dos embarcaciones a la expedición. Aunque no fue fácil armar los barcos y reclutar a la tripulación, Colón pudo echarse finalmente a la mar el 3 de agosto al frente de tres naves, la Santa María, la Pinta y la Niña.


 La primera, la capitana, era una nao, mientras que las otras dos eran carabelas. Las naos eran barcos de tres mástiles y velas cuadradas, de tradición atlántica; pesadas y robustas, resultaban muy aptas para navegaciones largas. Por su parte, las carabelas eran más ligeras y maniobrables, tenían dos o tres palos que se solían aparejar con velas latinas.


Los principales conocimientos de Colón sobre el viaje y las distancias que recorrerían se basaban en dos hechos: uno cierto, la esfericidad de la Tierra, y otro erróneo, el tamaño de la misma. De este modo, Cristóbal Colón pensaba que nuestro planeta tenía una circunferencia ecuatorial de unos 30.000 kilómetros, es decir, unos 10.000 menos de los que en realidad tiene.


Así pues, después de hacer escala en las Canarias, el 6 de septiembre la armada tomó rumbo al oeste. El almirante calculaba que la distancia hasta Cipango (Japón) sería de unas 700 leguas, por lo que cuando se superaron las 800 sin avistar tierra hubo de afrontar el descontento de sus hombres, deseosos de abandonar una aventura que cada vez parecía más temeraria.



 ¡Tierra a la vista! 

A principios de octubre se vieron bandadas de aves, y la noche del 11 al 12 de octubre se dio el ansiado grito de "¡Tierra!". Era la isla de Guanahaní, bautizada por Colón como San Salvador e identificada con la actual Watling, una de las Bahamas. El navegante siguió su periplo por las islas de este archipiélago -Santa María de la Concepción (Rum Cay), Fernandina (Long Island), Isabela (Crooked Island), etc.- antes de arribar a Juana (Cuba) el 28 de octubre. El 6 de diciembre llegó a La Española. El día 24 del mismo mes la Santa María encalló a la altura del actual cabo Haitien y sus restos sirvieron para construir un pequeño fuerte, bautizado como Navidad.


Por fin, el 16 de enero de 1493 Colón ordenó el regreso. Tras superar las Azores y después de una breve escala en Lisboa, la armada fondeó de nuevo en Palos de la Frontera el 15 de marzo. Una aventura que abrió las puertas de América a los europeos. Una peligrosa empresa que cambió el mundo.


Fuente:  National Geographic
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Tortilla española con chorizo

Ingredientes:

- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 4 papas grandes, peladas y picadas
- 1 cebolla blanca picada
- 2 chorizos
- 5 huevos
- Sal y pimienta, al gusto


Preparación:

- Calentar 2 cucharadas de aceite en un sartén antiadherente a fuego medio.
- Freír las papas y la cebolla durante 15 minutos.
- Agregar el chorizo cortado y cocinar durante 5 minutos más, o hasta que las papas se hayan suavizado y la carne esté cocida.
- Sazonar con sal y pimienta al gusto.
- Batir los huevos en un tazón grande. Incorpora las papas y cebollas y mezcla bien.
- Calentar una cucharada de aceite en un sartén con teflón a fuego medio. Romper los huevos cuidadosa y uniformemente sobre el sartén y deja cocinar, sin revolver, durante 10 minutos.
- Colocar un plato grande sobre el sartén, voltear el sartén y pasa la tortilla al plato. El lado cocido debe estar dorado. Cuidadosamente regresa la tortilla al sartén y cocinar el otro lado de 5 a 10 minutos.
- Servir.


Fuente: All Recipes

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La paradoja de Fermi

Si existen miles de millones de posibilidades de que haya civilizaciones inteligentes, ¿por qué ninguna ha contactado todavía con nosotros?



Todo el mundo siente algo cuando está en un sitio desde el que se ven muy bien las estrellas en una noche especialmente estrellada y mira hacia arriba y ve esto.
Algunos prefieren lo tradicional y se sobrecogen por la belleza épica del universo o les impresiona su absurda escala. Yo, personalmente, me decanto por la clásica “crisis existencial y posterior comportamiento extraño durante la siguiente media hora”. Pero todo el mundo siente algo.
El físico Enrico Fermi también sintió algo: ”¿Dónde está todo el mundo?”.


Un cielo repleto de estrellas parece enorme... pero lo que vemos no es más que nuestro vecindario más próximo. En las mejores noches posibles podemos ver hasta 2.500 estrellas (aproximadamente una cienmillonésima parte de las estrellas de nuestra galaxia), y casi todas ellas están a menos de 1.000 años luz de nosotros (o un 1% del diámetro de la Vía Láctea). Así que a lo que realmente estamos mirando es a esto:





Cuando se enfrentan al tema de las estrellas y galaxias, una pregunta que atormenta a la mayoría de los humanos es: “¿Hay más vida inteligente ahí fuera?”. Veamos algunos números.
Hay tantas estrellas en nuestra galaxia (100.000 - 400.000 millones) como galaxias hay en el universo observable, aproximadamente, así que por cada estrella en la colosal Vía Láctea hay toda una galaxia ahí fuera. Si las sumamos todas llegamos al intervalo típicamente citado de entre 1022 y 1024 estrellas en total, lo que significa que por cada grano de arena en cada playa de la Tierra hay 10.000 estrellas ahí fuera.

El mundo científico no acaba de ponerse de acuerdo sobre qué porcentaje de esas estrellas son de “tipo solar” (similares al Sol en tamaño, temperatura y luminosidad): las opiniones suelen estar entre el 5% y el 20%. Quedándonos con el cálculo más conservador (5%), y el extremo más bajo del número total de estrellas (1022), nos da 500 trillones o 500 millones de billones de estrellas de tipo solar.

También hay un debate sobre qué porcentaje de esas estrellas de tipo solar podrían ser orbitadas por un planeta similar a la Tierra (uno con temperatura y condiciones similares que pudiese tener agua líquida y albergar potencialmente una vida similar a la de la Tierra). Algunos dicen que serían hasta el 50% de ellas, pero vamos a quedarnos con el más conservador 22% que se extrajo de un estudio reciente de la PNAS. Esto sugiere que hay un planeta potencialmente habitable como la Tierra orbitando alrededor de al menos un 1% del total de estrellas del universo —un total de 100 millones de billones de planetas parecidos a la Tierra.


Así que hay 100 planetas análogos a la Tierra por cada grano de arena del mundo. Piensa en ello la próxima vez que estés en la playa.


A partir de aquí no tenemos más remedio que entrar completamente en el terreno de la especulación. Imaginemos que después de millones y millones de años de existencia, un 1% de esos planetas parecidos a la Tierra desarrollan vida (si eso es verdad, cada grano de arena representaría un planeta con vida en él). E imagina que, en el 1% de esos planetas, la vida avanza hasta un nivel inteligente como lo hizo aquí en la Tierra. Esto significa que habría 10.000 billones de civilizaciones inteligentes en el universo observable.


Volviendo a nuestra galaxia y haciendo el mismo cálculo con la estimación más baja de estrellas en la Vía Láctea (100.000 millones), obtendríamos que hay mil millones de planetas análogos a la Tierra y 100.000 civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia.


El SETI (Search for Extraterrestial Intelligence, o Búsqueda de inteligencia extraterrestre) es una organización dedicada a prestar atención a las señales de vida inteligente. Si estamos en lo cierto y hay 100.000 civilizaciones inteligentes o más en nuestra galaxia, e incluso si solo una fracción de ellas está enviando ondas de radio o rayos láser u otros modos de intentar contactar con otros, ¿no debería la colección de satélites del SETI estar captando todo tipo de señales?

Pero no lo ha hecho. Ni una. Nunca.


¿Dónde está todo el mundo?

Y la cosa se vuelve aún más extraña. Nuestro sol es bastante joven comparado con la edad del universo. Hay estrellas mucho más viejas con planetas parecido a la Tierra mucho más viejos, lo que en teoría debería haber dado civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra. Por poner un ejemplo, vamos a comparar nuestra Tierra de 4.540 millones de años con un hipotético Planeta X de 8.000 millones de años de edad.






Si el Planeta X tiene una historia parecida a la de la Tierra, veamos en qué punto estaría su civilización a día de hoy (usamos como referencia el periodo naranja para mostrar lo enorme que es el periodo verde):






La tecnología y el conocimiento de una civilización tan solo 1.000 años por delante de nosotros nos resultarían tan chocantes como lo sería nuestro mundo para una persona medieval. Una civilización con un millón de años de adelanto con respecto a la nuestra sería tan incomprensible para nosotros como lo es nuestra cultura humana para los chimpancés. Y el Planeta X nos lleva 3.400millones de años de ventaja...


Hay algo llamado Escala de Kardashov que nos ayuda a agrupar civilizaciones inteligentes en tres amplias categorías según la cantidad de energía que usan:


Una Civilización Tipo I tiene la habilidad de usar toda la energía de su planeta. Nosotros no llegamos a ser un Tipo I del todo, pero nos quedamos cerca (Carl Sagan creó una fórmula para esta escala que nos sitúa en una civilización Tipo 0,7).

Una Civilización Tipo II puede aprovechar toda la energía de su estrella anfitriona. Nuestros débiles cerebros apenas pueden imaginar cómo se podría hacer esto, pero lo hemos intentado lo mejor que hemos podido, imaginando cosas como la esfera de Dyson.








Una Civilización Tipo III arrasa a las otras dos, accediendo a un poder comparable al de toda la galaxia de la Vía Láctea.

Si este nivel de avance parece difícil de creer, recuerda el Planeta X de antes y sus 3.400 millones de años de desarrollo de ventaja. Si una civilización del Planeta X fuera parecida a la nuestra y hubiera sido capaz de sobrevivir hasta llegar al nivel del Tipo III, lo natural es que probablemente ya hubiera dominado el viaje interestelar, incluso podría haber colonizado toda la galaxia.


Otra hipótesis de cómo podría producirse la colonización galáctica sería creando maquinaria que pueda viajar a otros planetas, pasarse unos 500 años autorreplicándose usando las materias primas del nuevo planeta y después mandar dos réplicas a hacer lo mismo. Incluso sin viajar a una velocidad que no se acerque ni a la de la luz, este proceso colonizaría toda la galaxia en 3,75 millones de años, un relativo abrir y cerrar de ojos cuando hablamos de una escala de miles de millones de años:


Scientific American, “Where Are They


Siguiendo con la especulación, si un 1% de la vida inteligente sobrevive el tiempo suficiente como para llegar a ser una civilización Tipo III colonizadora de galaxias, nuestros cálculos de antes sugieren que debería haber al menos 1.000 civilizaciones Tipo III solo en nuestra galaxia —y teniendo en cuenta el poder de tal civilización, lo más probable es que su presencia fuera bastante notoria. Y, aun así, no vemos nada, no oímos nada y no nos visita nadie.





Bienvenido a la paradoja de Fermi.

No tenemos respuesta para la paradoja de Fermi —como mucho podemos ofrecer “posibles explicaciones”. Y si preguntas a diez científicos distintos cuál creen que es la correcta, te darán diez respuestas distintas. ¿Recuerdas cuando los humanos del pasado debatían sobre si la Tierra era redonda o si el Sol giraba alrededor de la Tierra o pensaban que ese rayo había caído por Zeus, y ahora nos resultan tan primitivos y desinformados? Pues así es cómo estamos nosotros con este tema.


Para echarle un vistazo a algunas de las explicaciones posibles de la paradoja de Fermi más debatidas, vamos a dividirlas en dos amplias categorías —aquellas explicaciones que entienden que si no hay ningún indicio de las civilizaciones de Tipo II y Tipo III es porque no existe ninguna de ellas ahí fuera, y aquellas otras que asumen que sí que están ahí fuera, pero no estamos viendo ni oyendo nada de ellas por otras razones:


Grupo 1 de explicaciones: no hay indicios de civilizaciones superiores (Tipo II y III) porque no existen civilizaciones superiores.

Aquellos que suscriben las explicaciones del Grupo 1 señalan algo llamado el problema de la no exclusividad, que rechaza cualquier teoría que diga “hay civilizaciones superiores, pero ninguna de ellas ha establecido ningún tipo de contacto con nosotros porque todas _______”. La gente del Grupo 1 se fija en los cálculos que dicen que debería haber tantos miles (o millones) de civilizaciones superiores que al menos una de ellas debería ser la excepción a la regla. Incluso si esa teoría afectara al 99,99% de las civilizaciones, el otro 0,01% se comportaría de forma distinta y seríamos conscientes de su existencia.

Por tanto, dicen las explicaciones del Grupo 1, debe ser que no existen civilizaciones super avanzadas. Y como los cálculos sugieren que hay miles de ellas tan solo en nuestra galaxia, algo más debe de estar pasando.


Ese algo más se llama El Gran Filtro.


La teoría del Gran Filtro dice que, en algún punto desde la pre-vida hasta la inteligencia Tipo III, hay un muro contra el que todos o casi todos los intentos de vida chocan. Hay alguna etapa del largo proceso evolutivo que es extremadamente improbable o imposible que la vida supere. Esa etapa es el Gran Filtro.







Si esta teoría es cierta, la gran pregunta es ¿en qué punto de la línea temporal ocurre el Gran Filtro?.


Resulta que, cuando estamos hablando del destino de la humanidad, esta pregunta es muy importante. Dependiendo de dónde ocurra el Gran Filtro, nos deja tres realidades posibles: somos excepcionales, somos los primeros, o estamos jodidos.


1. Somos excepcionales (el Gran Filtro está detrás de nosotros)

Una esperanza que tenemos es que el Gran Filtro esté detrás de nosotros —hemos conseguido superarlo, lo que significaría que es extremadamente inusual que la vida llegue a nuestro nivel de inteligencia. El diagrama de abajo muestra solo a dos especies consiguiendo pasarlo, y nosotros somos una de ellas.






Este escenario explicaría por qué no hay civilizaciones Tipo III… pero también significaría que nosotros podríamos ser una de las pocas excepciones ahora que hemos conseguido llegar tan lejos. Significaría que hay esperanza. Superficialmente, esto suena un poco a la gente de hace 500 años sugiriendo que la Tierra es el centro del universo —implica que somos especiales. Sin embargo, algo que los científicos llaman “sesgo antrópico” sugiere que cualquiera que se plantee su propia rareza forma parte inherentemente de un “caso de éxito” de la vida inteligente -y ya sean realmente inusuales o bastante comunes, los pensamientos que se plantean y las conclusiones que sacan serán idénticos. Esto nos obliga a admitir que ser especiales es, al menos, una posibilidad.


Y, si somos especiales, ¿exactamente cuándo nos convertimos en especiales? —esto es, ¿qué paso superamos en el que casi todos los demás se quedan atascados?


Una posibilidad: el Gran Filtro podría estar muy al principio —podría ser increíblemente inusual que la vida comenzase en absoluto. Esta es una candidata porque hicieron falta unos mil millones de años de existencia de la Tierra para que finalmente ocurriera, y porque hemos intentado minuciosamente replicar tal acontecimiento en laboratorios y nunca hemos podido hacerlo. Si este es efectivamente el Gran Filtro, significaría que no solo no hay vida inteligente ahí fuera, sino que puede que no haya ningún otro tipo de vida.

Otra posibilidad: el Gran Filtro podría ser el salto de la simple célula procariota a la compleja célula eucariota. Después de que las procariotas nacieran, se quedaron tal cual durante casi dos mil millones de años antes de dar el salto evolutivo de ser complejas y tener un núcleo. Si este es el Gran Filtro, significaría que el universo está repleto de células procariotas simples y casi nada más allá de eso.

Hay varias posibilidades más —algunos llegan a pensar que el salto más reciente que hemos dado hasta nuestra inteligencia actual es un candidato para ser el Gran Filtro. Aunque el paso de vida semi-inteligente (chimpancés) a vida inteligente (humanos) no parece a primera vista un salto milagroso, Steven Pinker rechaza la idea de un “ascenso” inevitable de la evolución: “Ya que la evolución no aspira a una meta sino que simplemente ocurre, usa la adaptación más útil para un nicho ecológico dado, y el hecho de que, en la Tierra, esto haya conducido a la vida inteligente solo una vez hasta el momento puede sugerir que este resultado de la evolución natural es infrecuente y por lo tanto de ningún modo es un desarrollo indiscutible de la evolución de un árbol de la vida”.

La mayoría de los saltos no reúnen los requisitos para ser un candidato a Gran Filtro. Cualquier Gran Filtro tiene que ser un tipo de cosa entre un millón en la que una o más ocurrencias totalmente anormales tienen que ocurrir para facilitar una excepción absurda —por eso, algo como el paso de vida unicelular a pluricelular está descartado, porque ha ocurrido hasta 46 veces, en incidentes aislados, tan solo en nuestro planeta. Por la misma razón, en caso de encontrarnos una célula eucariota fosilizada en Marte, se descartaría el salto de más arriba de “célula simple a compleja” como posible Gran Filtro (así como cualquier cosa anterior a ese punto en la cadena evolutiva) —porque si ha ocurrido tanto en la Tierra como en Marte, casi con toda seguridad no se trata de una ocurrencia anómala de las de una-entre-un-millón.

Si en efecto somos excepcionales, podría ser por un acontecimiento biológico accidental, pero también podría atribuirse a lo que llamamos la Hipótesis de la Tierra Especial, que sugiere que, aunque puede que haya muchos planetasparecidos a la Tierra, las condiciones particulares de la Tierra —ya estén relacionadas con las particularidades de este sistema solar, su relación con la luna (una luna tan grande es inusual para un planeta tan pequeño y contribuye a nuestra meteorología y condiciones oceánicas particulares), o algo del propio planeta —son excepcionalmente acogedoras para la vida.


2. Somos los primeros






Para los Pensadores del Grupo 1, si el Gran Filtro no se encuentra detrás de nosotros, la única esperanza que nos queda es que las condiciones del universo estén desde hace poco, por primera vez desde el Big Bang, llegando a un punto que permitiría desarrollar vida inteligente. En ese caso, nosotros, junto con muchas otras especies, podríamos estar dirigiéndonos a la super inteligencia, y simplemente no habría ocurrido todavía. Estaríamos aquí justo en el momento adecuado para llegar a ser una de las primeras civilizaciones super inteligentes.

Un ejemplo de fenómeno que podría hacer esto realista es el predominio de brotes de rayos gamma, explosiones increíblemente grandes que hemos observado en galaxias lejanas. De la misma manera que la Tierra primigenia tardó unos cientos de millones de años antes de que amainaran los asteroides y los volcanes y la vida fuera posible, podría ser que el primer trozo de la existencia del universo estuviera lleno de acontecimientos catastróficos como los brotes de rayos gamma que incinerasen todo alrededor de vez en cuando e impidiesen que la vida se desarrollase más allá de una cierta fase. Tal vez ahora nos encontramos en un cambio de fase astrobiológica y esta es la primera vez que una forma de vida ha podido evolucionar tanto tiempo ininterrumpidamente.


3. Estamos jodidos (el Gran Filtro está por delante de nosotros)







Si no somos ni excepcionales ni precoces, los pensadores del Grupo 1 concluyen que el Gran Filtro debe estar en nuestro futuro. Esto sugeriría que la vida evoluciona periódicamente hasta donde estamos nosotros, pero que algo impide a la vida avanzar más allá y alcanzar una inteligencia superior en casi todos los casos —y es poco probable que nosotros seamos una excepción.

Un Gran Filtro futuro posible es un suceso natural catastrófico que ocurra periódicamente, como los brotes de rayos gamma que mencionamos antes, solo que desafortunadamente aún no han acabado y es solo cuestión de tiempo antes de que toda la vida de la Tierra sea aniquilada por uno de ellos. Otro candidato es la posible fatalidad de que casi todas las civilizaciones acaben autodestruyéndose una vez alcanzan un cierto nivel de tecnología.

Esto es por lo que el filósofo de la Universidad de Oxford Nick Bostrom dice que“el que no haya noticias es una buena noticia”. El descubrimiento de incluso vida sencilla en Marte sería devastador, porque eliminaría una gran cantidad de potenciales Grandes Filtros detrás de nosotros. Y si encontrásemos vidacompleja fosilizada en Marte, Bostrom dice que “sería de lejos la peor noticia jamás impresa en la portada de un periódico”, porque significaría que el Gran Filtro estaría casi definitivamente por delante de nosotros —condenando a la larga a la especie. Bostrom cree que cuando se trata de la paradoja de Fermi, “el silencio del cielo nocturno vale oro”.

Grupo 2 de explicaciones: las civilizaciones inteligentes Tipo II y III están ahí fuera -y hay razones lógicas por las que podríamos no saber de ellas.

Las explicaciones del Grupo 2 eliminan cualquier noción de que somos excepcionales o los primeros de nada —por el contrario, creen en el principio de mediocridad, cuyo punto de partida es que nuestra galaxia, sistema solar, planeta o nivel de inteligencia no tienen nada de inusual ni de excepcional hasta que se demuestre lo contrario. También son mucho menos proclives a asumir que la falta de pruebas de seres de inteligencia superior sea una prueba de su no existencia —haciendo hincapié en el hecho de que nuestra búsqueda de señales se extiende solo hasta unos 100 años luz de lejos de nosotros (0,1% de la galaxia) y sugiriendo una serie de posibles explicaciones. He aquí diez:


Posibilidad 1) La vida super inteligente bien podría haber visitado ya la Tierra, pero antes de que estuviésemos aquí. En el gran contexto del universo, los seres humanos conscientes solo han estado presentes unos 50.000 años, un segundillo. Si hubo contacto antes de eso, podría haber hecho flipar a unos patos que habrían salido corriendo hacia el agua y ya. Además, la historia escrita solo se remonta 5.500 años —un grupo de cazadores-recolectores podría haber experimentado una movida muy loca con aliens, pero no tenían ninguna forma de contárselo a nadie del futuro.

Posibilidad 2) La galaxia ya ha sido colonizada, pero resulta que vivimos en una zona rural y desierta de la galaxia. Los europeos podrían haber colonizado las Américas mucho antes de que nadie en una pequeña tribu inuit en el extremo norte de Canadá se hubiera enterado de lo que había pasado. Podría haber un elemento de urbanización en los asentamientos interestelares de las especies superiores, en que todos los sistemas solares cercanos son colonizados y comunicados entre sí, pero no sería práctico ni tendría sentido que nadie se dedicara a venir aquí a una parte remota de la espiral en la que vivimos.

Posibilidad 3) Todo el concepto de colonización física le resulta un concepto delirantemente atrasado a las especies más avanzadas. ¿Recuerdas la imagen de la civilización Tipo II de antes con la esfera sobre su estrella? Con toda esa energía, podrían haber creado el medio ambiente perfecto para sí mismos que satisficiera todas sus necesidades. Podrían tener formas demencialmente avanzadas de reducir su necesidad de recursos y ningún interés por dejar su feliz utopía para explorar el frío, vacío y subdesarrollado universo.

Una civilización aún más avanzada podría considerar todo el mundo físico como un lugar terriblemente primitivo, habiendo conquistado ya hace tiempo su propia biología y cargado sus cerebros en un paraíso de vida eterna en la realidad virtual. La vida en el mundo físico de la biología, mortalidad, deseos y necesidades podría ser para ellos como vemos nosotros a las especies oceánicas primitivas que viven en el mar gélido y oscuro. Para tu información, pensar en otra especie que haya dominado la mortalidad me hace sentir envidia y tristeza.

Posibilidad 4) Hay civilizaciones depredadoras aterradoras ahí fuera y la mayor parte de la vida inteligente sabe que es mejor no emitir señales al exterior y anunciar su ubicación. Este es un concepto desagradable y ayudaría a explicar la falta de señales recibidas por los satélites del SETI. También quiere decir que nosotros podríamos ser los novatos super ingenuos que están siendo increíblemente estúpidos y arriesgados al transmitir señales al exterior. Hay un debate ahora mismo sobre si deberíamos participar en METI (Messaging to Extraterrestrial Intelligence —lo contrario del SETI) o no, y la mayoría dice que no deberíamos. Stephen Hawking advierte de que “si los alienígenas nos visitasen, las consecuencias serían como cuando Colón llegó a América, lo que no salió muy bien para los nativos americanos”. Incluso Carl Sagan (un partidario por lo general de que cualquier civilización lo suficientemente avanzada para el viaje interestelar sería altruista, no hostil) llamó a la práctica de METI “profundamente imprudente e inmadura”, y recomendó que “los chicos más nuevos en un cosmos extraño e incierto deberían escuchar en silencio durante mucho tiempo, aprendiendo pacientemente sobre el universo y comparando apuntes, antes de gritarle a una jungla desconocida que no entendemos”. Miedo.

Posibilidad 5) Solo hay un caso de vida con inteligencia superior -una civilización “super depredadora” (como lo son los humanos aquí en la Tierra)- que está mucho más avanzada que todas las demás y se mantiene en esa posición exterminando cualquier civilización inteligente una vez pasan un cierto nivel. Esto sería una mierda. Podría ser así: exterminar a todas las inteligencias emergentes es un uso ineficiente de recursos, seguramente porque la mayoría se extinguen solas. Pero pasado un cierto punto, los super seres mueven ficha —porque para ellos, una especie inteligente emergente se vuelve como un virus una vez empieza a crecer y expandirse. Esta teoría sugiere que el que fuera el primero de la galaxia en alcanzar la inteligencia ganó, y ahora nadie más tiene ninguna posibilidad. Esto explicaría la falta de actividad ahí fuera porque el número de civilizaciones super inteligentes sería solo una.

Posibilidad 6) Hay un montón de actividad y ruido ahí fuera, pero nuestra tecnología es demasiado primitiva y estamos prestando atención a las cosas equivocadas. Como si entrases en un edificio de oficinas moderno, encendieses un walkie-talkie, y cuando no escuchases ninguna actividad (que por supuesto no escucharías porque todo el mundo está hablando por WhatsApp, no usando walkie-talkies), concluyeras que el edificio debe de estar vacío. O tal vez, como ha señalado Carl Sagan, podría ser que nuestras mentes funcionan exponencialmente más rápido o más despacio que otra forma de inteligencia exterior —por ejemplo, ellos tardan 12 años en decir “Hola”, y cuando oímos esa comunicación, nos suena a ruido.

Posibilidad 7) Estamos contactando con otra vida inteligente, pero el gobierno lo oculta. Cuanto más leo sobre el tema, más me parece una teoría estúpida, pero tenía que mencionarla porque se habla mucho de ella.

Posibilidad 8) Las civilizaciones superiores son conscientes de nuestra existencia y nos están observando (también conocida como “la hipótesis del zoológico”). Por lo que sabemos, las civilizaciones super inteligentes existen en una galaxia firmemente regulada, y a nuestra Tierra la tratan como parte de un enorme parque natural protegido, con una política estricta de “se mira, pero no se toca” para planetas como el nuestro. Nosotros no los percibiríamos, porque si una especie mucho más lista quisiera observarnos, sabría hacerlo fácilmente sin que nosotros nos diéramos cuenta. A lo mejor hay una regla parecida a la “Primera Directiva” de Star Trek, que prohíbe a los seres super inteligentes establecer ningún contacto abierto con especies inferiores como nosotros o mostrarse de ningún modo hasta que la especie inferior haya alcanzado cierto nivel de inteligencia.

Posibilidad 9) Las civilizaciones superiores están aquí, a nuestro alrededor. Pero somos demasiado primitivos como para percibirlas. Michio Kaku lo resume así:

Digamos que hay un hormiguero en medio del bosque. Y justo al lado del hormiguero construyen una superautopista de diez carriles. Y la pregunta es “¿Serían las hormigas capaces de entender qué es una superautopista de diez carriles? ¿Serían capaces las hormigas de entender la tecnología y las intenciones de los seres que construyen la autopista a su lado?”.

Así que no es que no podamos recibir las señales del Planeta X usando nuestra tecnología, es que ni siquiera podemos comprender qué son los seres del Planeta X o lo que intentan hacer. Está tan por encima de nosotros que incluso si realmente hubieran querido explicárnoslo, sería como intentar enseñarle a las hormigas qué es internet.

Así mismo, esto podría responder también a “Bueno, si hay tantas sofisticadas civilizaciones Tipo III, ¿por qué no han contactado con nosotros todavía?”. Para responder a eso, preguntémonos —cuando Pizarro se adentró en Perú, ¿se paró un momento en un hormiguero a intentar comunicarse? ¿Fue magnánimo, intentando ayudar a las hormigas del hormiguero? ¿Se volvió hostil y frenó su misión original para ponerse a destrozar el hormiguero? ¿O fue el hormiguero completamente irrelevante para Pizarro? Esa podría ser nuestra situación.

Situación 10) Estamos completamente equivocados con respecto a nuestra realidad. Hay muchas maneras de las que podríamos simplemente estar totalmente equivocados en todo lo que pensamos. El universo podría parecer de una forma y ser cualquier otra cosa completamente diferente, como un holograma. O a lo mejor nosotros somos los alienígenas y nos han plantado aquí como un experimento o como una forma de fertilizante. Incluso existe la posibilidad de que todos formemos parte de una simulación por ordenador de algún investigador de otro mundo, y que otras formas de vida simplemente no hubieran sido programadas en la simulación.

Mientras nuestra posiblemente inútil búsqueda de inteligencia extraterrestre continúa, no estoy del todo seguro de mi postura. Francamente, descubrir tanto que estamos oficialmente solos en el universo como oficialmente acompañados por otros sería escalofriante, lo que es común a todas las tramas surrealistas listadas anteriormente —sea cual sea realmente la verdad, es alucinante.

Más allá de su sorprendente componente de ciencia ficción, la paradoja de Fermi también me deja un profundo sentimiento de humildad. No solo la típica humildad de “oh, sí, soy microscópico y mi existencia dura tres segundos” que siempre despierta el universo. La paradoja de Fermi revela una humildad más afilada y personal, una que solo puede darse tras pasarte horas de investigación, escuchando a los científicos más reconocidos de tu especie presentar teorías demenciales, cambiar de opinión una y otra vez y contradecirse violentamente unos a otros —recordándonos que las generaciones futuras nos verán igual que vemos nosotros a los antiguos que estaban seguros de que las estrellas eran la cara inferior de la bóveda del cielo, y pensarán “madre mía, realmente no tenían ni idea de lo que ocurría”.

Para agravar la situación, está el golpe a la autoestima de nuestra especie que conlleva toda esta charla de civilizaciones Tipo II y III. Aquí en la Tierra somos los reyes de nuestro pequeño mundo, orgullosos de reinar sobre el enorme grupo de imbéciles con los que compartimos planeta. Y en esta burbuja sin competencia y sin nadie que nos juzgue, es poco frecuente que nos enfrentemos al concepto de ser una especie dramáticamente inferior a nadie. Pero después de pasar mucho tiempo con las Civilizaciones Tipo II y III, nuestro poder y orgullo parece un poco como de David Brent.

Dicho esto, dado que mi perspectiva habitual es la de que la humanidad es una huérfana solitaria en una roca minúscula en medio de un universo desierto, la lección de humildad de que probablemente no seamos tan listos como creemos y la posibilidad de que mucho sobre lo que estamos seguros pueda estar equivocado, suena maravilloso. Deja la puerta abierta, aunque solo sea una rendija, a que tal vez, solo tal vez, puede que haya algo más de lo que nos damos cuenta.


Fuente: La paradoja de Fermi: ¿dónde está todo el mundo?

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